Terapias Quantum SCIO

Terapias y Salud Alternativa

Medicina Cuántica, Homeopatía y Terapias Alternativas para la salud en la Ciudad de México

Historía de la Homeopatía

‡flflfi

De Hipócrates (V A.C.);

Se sabe por sus escritos, según la traducción al francés de Emile Litre, que llegó a mencionar el tratamiento por los contrarios y por los semejantes, pero que era por los contrarios por los que más se inclinaba, lo que consta en varias citas (Volumen IV p. 476; Volumen p. 284; Volumen VI pp. 54, 86 y otras).  Los estudiosos del hipocratismo, consideran que si bien la Medicina Hipocrática fue una etapa decisiva como saber científico, que tuvo su principio en el conocimiento de la physis del cuerpo, carece de una verdadera estructura en cuento a la terapéutica médica, lo que Hipócrates superaba recurriendo a la higiene, gimnasia, dieta y expectación.

Siete siglos después, Galeno (130-210 D.C.), hizo la más extensa e importante canonización oficial de los clásicos a tal punto que dicho periodo estuvo dominado más que por el desenvolvimiento de la razón, sólo por el de la transmisión de concepto y costumbres.

Fue así, que Galeno interpretó de acuerdo a su propio criterio y conveniencia a Hipócrates, y llegó a considerarse a sí mismo como su auténtico discípulo e interprete.

Galeno manejó los mismos conceptos de los humores, sangre, bilis, pituita y linfa y acudió al principio de los contrarios a través de la polifarmacia en sus famosas, y con frecuencia peligrosas formulas galénicas, cuya base para su uso fue siempre la deducción especulativa. Consideraba también que en la fuerza expulsora del organismo radicaba la condición sanadora de la naturaleza por lo que practicaba sistemáticamente la flebotomía con una lanceta o las sangrías con las sanguijuelas, así como procedimientos repulsivos y derivativos, vomitivos, purgantes, antídotos, hipnóticos, evacuantes, astringentes, diuréticos, hemenagogos, sialorréicos, moxas y hierro candente, entre otros métodos considerados curativos. Catorce siglos después de Galeno, aparece Paracelso (1493-1541), médico suizo muy discutido por su personalidad contradictoria pero considerado linea divisoria entre lo antiguo y lo moderno, entre lo antiguo y lo actual.

Paracelso expresó su inconformidad con la medicina antigua, hipocrática y galénica y sus conceptos sobre las enfermedades suscitaron profundas repercusiones en la terapia.

En ocasiones defendió el concepto de los semejantes y de las signaturas. Señaló un amplio campo y aplicabilidad de las virtudes medicinales de los venenos si se administraban en pequenas dosis, así como el empleo de metales y minerales, y llevo sus teorias a su practica médica.

En algunos casos tuvo éxitos notables, pero incomprendido, también fue sujeto a persecución en otros. A través de manipulaciones químicas, convertía en solubles, sustancias que no lo eran y las administraba como medicamentos, y así fue como puso a la alquimia, al servicio de la Medicina. Sin embargo, al traves de su vida llena de contradicciones no logro estructurar un verdadero sistema terapéutico.

En el siglo XVIII, 23 siglos despues de Hipócrates y de Galeno entre otros de sus sucesores, aparece Samuel Hahnemann, un médico que en 1790 a sus 35 años de edad, ya se había retirado de la medicina porque si bien se habían logrado avances y descubrimientos dentro de la anatomía y fisiología y se habían construidos aparatos de diagnóstico que dirigían al médico hacia la corriente organicista y mecanicista, Hahnemann no encontraba orden ni lógica en la terapéutica que conservaba los conceptos y practicas galénicas antes mencionadas.

Fue entonces, que este médico que vivía muy modestamente gracias a sus trabajos de traducción, ya que dominaba 5 idiomas, además del latin y griego, al estar traduciendo del inglés al alemán la Materia Médica de un famoso médico escoces, William Cullen, encontró la paradójica o contradictoria información de que los polvos de la corteza de la Chinchona que se utilizaban en esa epoca para combatir las fiebres palúdicas, era capaz de producir en personas sanas un tipo de intoxicación que se asemejaba en muchos síntomas al cuadro sindrómico del paludismo.

El asombro, que según Aristóteles es la madre de los descubrimientos, hizo que Hahnemann experimentara y comprobara en él mismo los efectos tóxicos de la Chinchona lo que le permitió comprobar, que efectivamente, se presentaba un cuadro semejante a la enfermedad verdadera.

Las consecutivas experiencias tanto de investigación como terapéuticas le permitieron a Hahnemann establecer una Ley de Curacion.

Sobre la marcha, sus experimentos le mostraron a Hahnemann que clinicamente, existía una individualidad morbosa, pues en sus grupos experimentales, cada experimentador sufría cambios en su organismo en muchos aspectos muy parecidos a los de los otros experimentadores bajo la acción de la misma sustancia, pero siempre con un matiz individual propio. De ahí Hahnemann dedujo que a su vez existía una individualidad medicamentosa a la que siempre había que atender.

Sujetando su terapéutica médica a estas observaciones, Hahnemann alcanzó el ideal filosófico y terapéutico buscado, pero nunca alcanzado, desde Hipócrates de que el médico debe tratar, no enfermedades sino enfermos.

También experimentalmente Hahnemann descubrió la acción de las pequeñas dosis, asi como que en una sola sustancia existe una gama reaccional para el organismo de acuerdo al grado de dilución y agitación sucesivas a las que se le someta en el curso de su preparación como medicamento, que se hace patente una vez administrada, ya para investigación en el hombre sano o para propositos terapéuticos, en el enfermo.

Le fue posible a Hahnemann evitar los daños iatrogénicos, provocados en formas tan graves y frecuentes por los médicos de su tiempo, al crear un numeroso grupo de medicamentos de propiedades permanentes y bien conocidas, y que eran administrados a dósis minimas convenientes y de acuerdo a una Ley de curacion

Otro interesante hallazgo de Hahnemann, lo logró al través de la cuidadosa observación de los estudios clínicos de muchos de sus pacientes lo que le permitió establecer una teoría antropológica médica, que le ha servido al médico homeópata para comprender mejor el presente patológico del enfermo con relación a su pasado patológico heredado y preparar una proyección de posible salud para su futuro, para ello, elaboro su teoría diatésica miasmatica.

Por todo lo anterior, es que la Homeopatía forma parte importante de la historia y de la cultura del hombre, forma parte integral de la ciencia y del arte médico, no es como algunos ignorantes la consideran obsoleta y anacrónica. Desde luego que no se le debe ni se le puede considerar un producto terminado, por el contrario, su práctica vigente, esta abierta a todas las técnicas y procedimientos capaces de aclarar las interrogantes que plantea a los investigadores de las diversas ramas de la ciencia.

Sirva esta exposición como un llamado ante quien corresponda para que no se ignore, sino que se aprecie la obra de este gran médico, un filantropo en el estricto significado de la palabra griega (filos: amigo; antropos: hombre;) quien en su vida y con su obra cumplió con la entrega y el amor que han dado excelsitud a Hipócrates y a muchos de su seguidores de todos los tiempos.

Gracias Dr. Hahnemann por su legado de ciencia y amor a la humanidad: La Homeopatía.

Siguenos en Facebook

TerapiasQuantum Scio 2012